UN INSTANTE CON ELLA

 

erotica

Se sonríe. A media luna, danza. Tan corta que los labios rozan entre ellos con recelo, decididos a guardar el oro blanco de sus dientes, pierden. Candil, soberana y clara, entrelazada, pero un halago para el buen catador. Y húmeda, sí. La maniato zalamero, y soy vigía de este momento. Yo, que la he visto estallar y estirarse hasta el límite, y temblar, la congelo. Ensancha la sonrisa, que ahora es de deseo, y gana distancia. Doy permiso, y no peleo.

Domestica su cabello con una mano y me empuja hacia abajo ligeramente, en forzada calma. Dibuja pose altanera y sigue subiendo. Contemplo intranquilo cómo flota en las cumbres que ha hecho su hogar esquivo, visitante de ese camino, y flagelo el aire, para aliviar su vuelo. Se acuna sobre una voz distante, conmigo acantilado en su razón, derramando a gotas de caramelo su sabor. Sella la mirada, que aún retengo, y me exige audiencia. Obedezco y me clavo en sus ojos como en casa, pero sediento, y me cuenta todas las cosas que yo quiero, es libre.

Con manos codiciosas y una disculpa en los dedos sujeto su pelo, reabro el sendero con tiento y esmero, y me insinúo, y zozobro, y espero. Conserva el aliento primero, y suspira mi nombre en cascada. Tiembla y yo me remuevo, pero me atisba y decide caer. Bate las alas, y se posa sobre mi. Amansa la patria torva que le ofrezco al abrigo de sus pechos, y embaldosa mi piel con bocados de sus labios, imaginarios. Se detiene, constante, y ondea fieramente la espalda lisa de cristal, despreciando los posibles estragos. Fondea en mi centro, enroscada sibilina en tapiz desnudo, holla más abajo del pensamiento, por donde siento. Pausa para estrechar el lazo, con gesto suave. Pruebo la evasión, pero ella regresa huracanada a sus dominios y los reconquista certeramente, loa galana. Cede vereda ya embravecida, rompiendo en los peñascos que le opongo, y se disipa melosa por mi cara, pide que la vea. Germinas de la mar, ya lo sé.

Sospecho que no, que no puedo. Aunque quisiera no seria sincero. Por eso mejor me callo, y meso tu pelo, que es lo que quiero. Te beso, la boca después de los ojos. Lo he notado, yo te estremezco. Arraigas fuerte en espalda y aprovecho para respirarte. Entre dos latidos, me permito guardarte. Susurras que el tiempo se ha desbocado, aún no sé cómo lo haces, mientras tú y yo nos mirábamos, discreto. Giro la cabeza, agobiado, pero tú tocas mi pelo con la mano, y me dices que no pasa nada.

Bajamos hasta el coche, yo algo más adelantado, y noto que me rozas a propósito al caminar. Te ríes, y pareces divertida, cuando hago el amago de dejarte en tierra, y reprochas mi atención con una fingida mueca de severidad, bella. Te acomodas a mi lado y te sorprende la intensidad con qué te observo un segundo, pero coges impulso, y con un salto majestuoso te zambulles en mis ojos sin mesura, buscando asidero. Aquí te encuentro .

Tamborileas con tus dedos en mi pierna, una tonada que no puedo descifrar, y el coche nos lleva por la larga calle, en ligera cuesta, con rumbo pertinaz. Das la gracias de reojo, y retienes mi caricia en tu mejilla. Soy yo quien debo. Una luz cambia de ámbar a rojo, estratega, y nos captura al instante. Nada que objetar. ¿ Si tendré mucho trabajo ? Ya veremos, eso que más da. Miro el último tramo que queda delante, tu pecho ornamente mi respirar, acompasado, y me ausento rebelde y pienso qué, allá arriba.

Te acercarás, tu mano te retendrá, y me besaras. Hablaremos, yo no mucho, de alguna tontería, para mirarnos bien un rato. Nos despediremos, a lo mejor con un abrazo, y algo más. Tú me pedirás que me cuide, y yo no te diré nada. Luego te veré marchar, como siempre y mientras haga falta. Seguiré tus pasos, los primeros, y tú, que no eres de ésas, girarás la cabeza y brillarás. Hazlo sólo por mi.

Aprietas mi mano con fuerza, quema. El semáforo está en verde, la gente ya no cruza, y nada nos detiene. Lanzas un suspiro, que acompañas a mi umbral. Me estiras levemente al arrancar, y tuerzo la cabeza y veo que me espías, desde ahí al lado, con una sonrisa ininteligible. Y otra vez pareces divertida, cuando descubres tanteante, que yo te la devuelvo.

 

Le den a seguir y opinen libremente dejando sus comentarios en este artículo. Gracias y hasta pronto.

 

Anuncios

2 comentarios en “UN INSTANTE CON ELLA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s