EL LOUIS VUITTON DEL SEXO FEMENINO, EYACULACIÓN

 

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EYACULACIÓN FEMENINA POR EL SEMANAL DE PENÉLOPE. EL NIRVANA DE TU SEXUALIDAD MUJER.

1 PASO PARA LA EYACULACIÓN FEMENINA

 

EL OJO ERÓTICO DEL HOMBRE Y EL OÍDO AFRODISIACO DE LA MUJER.

Es necesidad ilimitada de la mujer  por escuchar halagos y declaraciones de amor revela el descomunal poder que tiene la palabra sobre ella. El hablar tiene una función expresiva que le ayuda a ordenar sus sentimientos. La mujer necesita expresarse aunque con ello no obtenga ningún beneficio directo, aunque no lleve a ninguna meta ni resultado práctico. Simplemente para contactarse con sus emociones, entenderlas y organizarlas.
Desde pequeñas, las mujeres se encierran en el baño con sus centrados en la conversación. Se entretienen haciendo de mamás o profesoras, visitándose para tomar té, inventando infinidad de situaciones para interactuar y expresar la más diversas emociones.
Los hombres, en cambio, tienen grandes dificultades para hablar de sus sentimientos. No han sido socializados para ello. Cuando niños, juegan al fútbol, al taca-taca o los flippers, corren y trepan a los árboles. Para ellos, la clave está en la acción, no en la expresión.Instalados en la madurez, los hombres se enredan, se atragantan y se angustian cada vez que tienen que hablar de sus emociones. Si bien en los últimos años muchos han ido descubriendo el poder de la comunicación íntima, por lo general, cuando los sentimientos están por desbordarse, buscan alivio a través de la acción.
Un hombre angustiado por algún problema tiende a concentrarse en sí mismo, a estar callado y retraído hasta que encuentre la solución.  Entonces saldrá de  su aislamiento para poner manos a la obra y resolver el asunto. Descargan así sus emociones y recuperan la tranquilidad.
El desahogo que ellos consiguen al actuar es similar al que experimentan las mujeres con el hablar. Cuando están sobrecargadas por sus emociones, sólo hayan sosiego cuando comparten con alguien cercano lo que les está pasando. Hablarán una y otra vez sobre el tema, le darán vueltas por todos lados hasta que vaya iluminándose la salida.
Quizás sea ésta una reminiscencia atávica de la familia extendida en la que las mujeres con vivían permanentemente con sus pares. Y puede que el silencio doloroso del hombre esté arraigado en su soledad us central cuando nadie podía auxiliar lo frente a las fieras que debía cazar o las armas del enemigo que debía esquivar. Pareciera que desde siempre las mujeres hemos estado en redes y los hombres en cápsulas.
Una vez más dejaremos fuera el análisis del debate de cuánto es cultural y cuánto biológico en esta marcada diferencia. Más allá de sus orígenes, lo que nos interesa es cómo esta relación tan disímil con el verbo afecta nuestra sexualidad.
La función de la palabra en la relación sexual es claramente distinta para unos y otras. Por más que un hombre demuestre su amor y su atracción con gestos, la mujer sentirá que algo falta si estas señas no van acompañadas de la voz.
Las palabras son indispensables para el ser femenino. Las mujeres necesitan escuchar que son bonitas, atractivas y deseables. Requieren que las declaraciones de amor pasen por sus oídos y no solo por las caricias de su cuerpo, por más tiernas y apasionadas que sean.
Pocas cosas son más excitantes que un hombre hablando de amor, que el escuchar frases románticas antes, durante y después de hacer el amor.
Pero la mayoría de los hombres no tiene vocación de poeta. La s expresividad no les brota espontáneamente y no la considera necesaria. Para ellos lo esencial es mostrar, es manifestarse con el gesto y la acción. Cuando descubren el poder erótico de la palabra, tienen que hacer un esfuerzo para apropiarse de ella y dejarla fluir.
Muchos hombres se sorprenden con los niveles de pasión y voluptuosidad que la palabra es capaz de desatar. Es un descubrimiento estimulante que los alienta soltarse en la intimidad e ir descubriendo los misterios del habla. Es muy probable que una declaración de amor, una expresión de deseo, una carta a una poesía tengan un potencial de excitación mucho mayor que cualquiera de esos botones mágicos a los cuales los hombres suelen recurrir pensando que es allí donde se enciende la sensualidad femenina. El oír puede ser una caricia mucho más erótica que el ser tocada.
Desgraciadamente, junto a esos hombres que asumen el poder de la palabra en el juego erótico, hay otros tantos que insisten exclusivamente en la acción, ignorando la trascendencia de la expresión verbal. Son los que se sentirán injustamente descalificados cuando una mujer les diga que no se siente querida, luego que el exterior y estado toda su pasión a través de múltiples gestos y caricias eróticas. No logran entender que, después de todas esas demostraciones intensas y fogosas, ella no esté satisfecha.
Para la mujer, la palabra es una forma de conexión y, por lo tanto, durante el sexo es parte esencial del vínculo erótico. Sin embargo, según numerosos testimonios, ellos en general se quedan mudos, están como idos, reconcentrados en la acción sin ser capaces de decir algunas frases sensuales, bonitas, amorosas. Las mujeres van resistiendo ese silencio y lo van interpretando como desinterés y desamor, lo que termina enfriando su pasión en la cama.
Uno de los momentos dramáticos del choque entre el hablar femenino y el silencio masculino se produce inmediatamente después del acto sexual. ¡ Ella quiere conversar, él solo quiere dormir!.
Si la relación sexual ha sido satisfactoria, si se ha logrado una profunda cercanía, la mujer sentirá qué es el espacio precioso para escuchar y ser oída. Se sabe que herida y está en una situación privilegiada para dejar fluir cualquier emoción, cualquier inquietud o problema que tenga en su interior. Sin mayor planificación o análisis, simplemente permitir que las palabras se escapen sin mayor cuidado.
Sin embargo, como veíamos en el capítulo anterior, para los hombres la relación sexual ha significado un desahogo enorme, un gasto energético tan contundente que fisiológicamente están listos para dormir.
Conscientes de que la pareja se resiente, algunos hacen esfuerzos para mantenerse despiertos, conversar y crear ese espacio solo para ellos, que parece ser tan importante para la mujer. Sin embargo, muchos reportan con angustia – y cierto enojo- qué una característica normal de su fisiología sea considerada como una agresión. Otros aseguran estar dispuestos a combatir su sueño pero se rebelan ante la exigencia. Es el caso de Martín, ingeniero, 49 años, 20 de matrimonio: «Hay veces que me muero de sueño y simplemente ¡ no me sale hablar! Me da mucha rabia que eso esté por el suelo todo lo amoroso que fui durante la relación sexual. Me parece injusto, me siento descalificado y tengo la sensación de que no me entiende».
Cuando se trata de una relación ocasional, el hombre pondrá toda su energía para evitar el sueño. El tiempo es escaso y se esforzará por aprovecharlo al máximo. Pero en la cotidianidad de una relaccion estable le será difícil mantener ese ritmo. Al no verse exigido por la presión del tiempo y la conquista, se entregará rápidamente al sueño, mientras su pareja cae en el abandono, sin poder comprender como él es capaz de desperdiciar ese instante tan único para la comunicación.
Muchas mujeres se quejan de que su pareja no les habla durante el acto sexual. Para ella es una carencia radical, pero no parece tener acogida entre los especialistas. El silencio masculino no aparece como un problema en la fase de la excitación, ni en la penetración, ni en la etapa del orgasmo. En la literatura científica sobre sexualidad esta deficiencia que afecta a tantas mujeres simplemente no existe.
A la hora de describir a un buen amante, rara vez la mujer hará referencia al tamaño de su pene o al número de orgasmos que logró durante el encuentro. Normalmente, contar acerca de la atención que le dedicó, de lo que hablaron mientras hacían el amor. Se centrará en lo que le dijo, cuándo se lo dijo.
No hay que engañarse, no son solo palabras eróticas o amorosas las que impactan en la conducta sexual de la mujer sino también es el diálogo normal y corriente acerca de la vida, la relación y los problemas de cada uno, que se da en la cotidianidad de la pareja.
Pocas cosas repercuten tan favorablemente en la  sexualidad de la mujer como una buena comunicación verbal. Una conversación suelta sin rumbo fijo, sin planificación mi temario preestablecido va creando un clima de intimidad en el que la mujer se siente comprendida, escuchada y valorada. «Hablamos de cualquier cosa», es una frase que se repite constantemente entre las mujeres que describen una buena relación sexual.
y tal como la conversación distendida puede ser un espléndido afrodisíaco, el ruido puede ser un terrible bloqueador de la libido. Muchos hombres no se dan cuenta de que la televisión es uno de sus grandes enemigos.  ellos pueden hacer perfectamente el amor con la televisión prendida, pero hay muchísimas mujeres esa « compañía» les produce un bloqueo instantáneo de sus sensaciones sexuales.
Ellas necesitan atención total de su pareja para hacer el amor. Tal como requieren de su concentración cuando le habla o le cuenta algún problema. Nada es más irritante que un hombre que hojear una revista o mira la televisión mientras su pareja le habla.  y no se trata sólo de un asunto de educación sino de un factor que puede incidir nocivamente a la hora del sexo. El no ser escuchada constituye para la mujer un fuerte rechazo que la deja resentida, humillada y a la defensiva. Queda en un estado desde el cual le será muy difícil conectarse sexualmente.

Para cumplir esta función afrodisíaca, el hablar debe ser parte de una comunicación íntima sin interferencias. si tiene atención exclusiva, la mayoría de las mujeres se sentirá valorada y atractiva. Lista para el sexo.
Paradójicamente, este aislamiento que tanto motiva la mujer no apasiona al hombre del mismo modo. Pareciera que la fantasía de la isla desierta es sólo eso, una ilusión. Ambos lo viven de manera muy distinta.
Entre las mujeres existe una tendencia natural a comunicarse, a crear redes de relaciones, a sentirse siempre parte de un nosotros. Hay muchos « nosotros», el de la pareja, el de la familia, el de las amigas. Y ese « nosotros» se concreta cuando sus integrantes se conectan emocionalmente con gran intensidad. En esos estados, la conexión humana es tan potente que los límites entre la piel de uno y otro pareciera que se funden en uno solo. En general, las mujeres tienden a buscar este vínculo y experimentar en él un enorme placer.
Aunque cueste admitirlo, a la mayoría de los hombres esa situación le resulta más bien sofocante. Instintivamente, tratará de diferenciarse, de mantener claros los límites entre su piel y la de otros, marcará un espacio propio, donde pueda mostrar sus destrezas y sus capacidades. Hará lo posible por dejar establecida su individualidad y su habilidad para arreglárselas solo, tal como lo aprendió en la prehistoria.
Por más que forme parte de un grupo, el hombre necesita sellar su autonomía.
Obviamente, los hombres también gozan de la intimidad en ciertos momentos, pero mientras las mujeres quisieran perpetuar ese estado – de infinito placer-, ellos empiezan a ahogarse y, a poco andar, se las arreglan para retomar una cierta distancia que les permita recuperar su identidad y su serenidad.
El dormirse después del coito, el quedarse callado, el aislarse, es una necesidad de reencuentro consigo mismo, devolver a saber quién es, cuáles son sus gustos, hacia dónde quiere ir. Pareciera que en la intimidad el hombre se disuelve, se pierde y necesita volver a tomar control.
Esto no quiere decir que la mujer no requiera de su independencia y su espacio propio.

Autora: Patricia Politzer, Eugenia Weistein. Libro: Mujeres: La sexualidad secreta.

MI EXPERIENCIA.

En primer lugar decir, que en cuanto a este libro todavía me duele la tripa porque no es verdad, me parece absurdo que la autora generalice. Yo como mujer jamás he sentido que se me dilatase la vagina con las palabras de un hombre, es más, las mujeres maduramos hace muchos años. Si bien es cierto, en parte el relato de este libro, no lo es en las formas en que la autora lo relata, estoy en desacuerdo absoluto tanto en el reflejo del hombre como en el de la mujer. Hoy dedico esta mi experiencia y, mi consejo a todas las mujeres porque nos merecemos mejor comunicación, mejor educación ….

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MIS CONSEJOS.

Desnúdate y juguemos 
Tócate, pon tu mano derecha en la zona en la zona genital como tú solo sabes, con la izquierda  introduce tus dedos y busca en la parte derecha, encontrarás algo muy similar al clítoris pero más grande y rugoso, está junto al hueso pélvico.
Mantén el contacto continuo en esta zona con movimientos continuos, gira aprieta, ahora debes inclinar hacia delante tu pelvis, seguidamente aprieta tu vagina como si quisieras miccionar, acto seguido debes contraer la vagina y el útero, coordina estos movimientos conscientemente.
Relájate y disfruta, no te asuste si expulsas orina, pues es muy normal, pero ten paciencia y llegarás a la eyaculación. La mejor posición es la ginecológica para aprender, luego te resultará hasta fácil de pie. Esto es absolutamente el paraíso, jamás volverás a quedar insatisfecha sexualmente. La eyaculación es más espesa que la de los hombres y,  la cantidad varia dependiendo de tu habilidad y práctica sexual contigo misma.

SEXUALIDAD EDUCATIVA PARA NUESTRS  HIJAS.

Sería muy necesario que los padres hiciésemos un uso correcto de la educación con nuestros hijos y la necesidad de las mentes abiertas para tratar la sexualidad sin tener que salir en la adolescencia en busca del otro sexo para satisfacer nuestras necesidades sexuales antes de lo debido. Antes deben conocer sus cuerpos y sobre todo, ellas deben conocer que es un placer.

Por mi parte apoyar a las mujeres de todas la edades, quiero que conozcáis vuestros cuerpos y lleguéis al éxtasis por vosotras mismas, teniendo en cuenta que la sexualidad forma parte de nuestro proceso humano en el crecimiento y madurez tanto física como mental.
Sin embargo debido a la censura, hoy todavía en la sexualidad femenina a causa de las manipulaciones sociales, adoctrinamiento social y sin duda el familiar, el machismo generalizado, miedos etc.; debido también al nivel del paso y de la altura de un caracol en nuestro sistema educativo, deja mucho que desear desgraciadamente, tristemente estamos a la altura de Rumanía en educación a todos los niveles.

La eyaculación femenina, la localización del punto G femenino y como aprender a tocarnos, conocernos y querernos todavía hoy socialmente es algo que para la gran mayoría pertenecen al espacio exterior.

CONCLUSIÓN.

Está publicación la realizo tras doce meses de indagar e investigar personalmente socialmente y en las calles con mujeres de veinte años y hasta los sesenta y cinco años, con hombres igualmente, hoy doy paso como he mencionado anteriormente.
Puesto que no es el momento de dar merengue a mis neuronas irónicas, solo añadiré que el 15% me afirmaron que habían visto en las redes sociales algún video sobre eyaculación femenina, sin embargo casi nadie  lo experimentó, el 85% no sabía de que trata la eyaculación. Claro que ahora si lo saben, y yo que me alegro, deseo que las mujeres aprendáis a exploraros y disfrutéis plenamente.

Sin pretender entrar en ningún momento en un debate y además por supuesto con todos mis respetos y afecto decir os quiero que en general los hombres no satisfacéis sexualmente a vuestras parejas, sobre todo cuando pasáis de la borrachera del enamoramiento a la estabilidad. Pero como aquí en esta mi publicación lo que trato es de que consigamos mejor comunicación entre los dos sexos y sobre todo, que todas las mujeres encuentren la eyaculación y estén satisfechas siempre.

Veamos cómo podéis estar vosotros también los hombres más satisfechos y disfrutar más y mejor juntos. Las bolas chinas son una buena herramienta para que regaléis a vuestras chicas. Con las bolas chinas se ejercitan todos los músculos vaginales y del útero. Además en el caso de las mujeres que han sido madres, ayuda a evitar la perdida de orina, si la mujer las utiliza de modo rutinario cada día al levantarse y llevarlas todo el día, los resultados son maravillosos, vosotros los hombres obtendréis mucho más placer en la penetración porque sentiréis que está mucho más apretada y fuerte toda la zona genital femenina, a continuación pasaremos a ver varios modelos de bolas chinas y diversos juguetes sexuales http://www.placerintenso.es/   Google.

 

Os deseo muy felices fiestas, darle a seguir y confirmar en vuestro correo. Será más cómodo para continuar con publicaciones de carácter social.

FELIZ FIN DE AÑO 2015.

 

 

 

 

 

 

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Un comentario en “EL LOUIS VUITTON DEL SEXO FEMENINO, EYACULACIÓN

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